Historia

Antecedentes y proyecto

Tranvía de la Sierra

En la primera mitad del siglo XX Granada disponía de una extensa red de tranvías metropolitanos que unían la ciudad de Granada con la mayor parte de los municipios de su área. Como en casi toda Europa, el sistema fue decayendo poco a poco hasta proceder a su clausura definitiva en 1974 con el cierre de la línea de Sierra Nevada, la última que continuaba en funcionamiento.

La idea que dio origen al proyecto actual surgió por primera vez el 18 de noviembre de 1998, cuando el Ayuntamiento de Granada y la Junta de Andalucía presentaron un proyecto basado en el tranvía de Nantes planteando una línea con un trazado muy similar al actual, pero que finalizaba en el por entonces futuro Parque Tecnológico de Ciencias de la Salud.7​ En 2004 se llevó a cabo un estudio informativo en el que se plantearon hasta cuatro propuestas diferentes sobre el trazado que debía realizar dicha línea.

Un año después, en enero de 2005, se definió definitivamente el trazado de una gran línea que atravesaría la ciudad a través de Camino de Ronda. El trazado se hizo tratando de abarcar puntos de alta afluencia ciudadana, como la Estación de autobuses, la Estación de Ferrocarril, el Campus Universitario de Fuentenueva, los principales hospitales de la capital, así como el estadio deportivo Nuevo Los Cármenes. También se contemplaba que el trazado llegase a los municipios de Albolote, Maracena y Armilla.

Construcción

La materialización del proyecto se enmarca en un contexto de expansión del ferrocarril urbano en Andalucía. Junto al metro de Granada se desarrollaron sistemas de características similares en otras provincias: el metro de Sevilla, el metro de Málaga, el tren tranvía de la Bahía de Cádiz y el tranvía de Jaén.

La licitación del primer tramo, fruto de un acuerdo entre Junta de Andalucía y Ayuntamiento de Granada, tuvo lugar en primavera de 2006. En aquel momento las previsiones de inversión eran de un total de 25,5 millones de euros para los 16 kilómetros del trazado. Las obras comenzaron un año más tarde, el 20 de agosto de 2007. Por aquel entonces su finalización estaba prevista para 2010.

Las actuaciones para llevar a cabo los túneles del tramo soterrado comenzaron un año más tarde, en 2008. Diferentes discrepancias políticas entre la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Granada sobre la nueva planificación urbanística del Camino de Ronda así como unos incipientes problemas de financiación para acometer estas actuaciones dilataron notablemente las actuaciones en la zona.

En 2010, fecha para la cual se había previsto la finalización total del proyecto, las obras apenas habían comenzado en la mayoría del trazado. Las actuaciones en Camino de Ronda, que conllevaban el levantamiento completo del suelo a lo largo de la avenida, se llegaron a alargar durante más de siete años. Dicha situación provocó una importante caída del comercio en la zona, impulsando el cierre de un importante número de negocios.

En diciembre el gobierno andaluz constituyó la empresa pública Metro de Granada, S.A., que adquiría de Ferrocarriles de la Junta de Andalucía la titularidad y responsabilidad del proyecto. La creación de la sociedad, participada en un 51% por la Junta de Andalucía, tenía como objetivo abrir la puerta a que un inversor privado pudiese entrar en el accionariado del metropolitano.

Durante 2011 afloraron múltiples problemas de financiación e impagos acumulados con las constructoras que provocaron la paralización de las obras durante la mayor parte del año. La situación no se desbloqueó hasta febrero de 2012, cuando la Junta de Andalucía suscribió una línea de crédito de 130 millones de euros con el Banco Europeo de Inversiones con el fin de que se pudiesen retomar las obras lo antes posible. Por aquel entonces, la fecha de apertura del servicio se predecía para mediados de 2013.

Ese mismo año, en las excavaciones llevadas a cabo durante la construcción de la Estación Alcázar Genil se hallaron restos arqueológicos correspondientes a una naumaquia almohade del siglo XIII, lo cual obligó a replantear el proyecto de la estación para integrar dichos restos en su arquitectura. Paralelamente, se descubrieron vasijas y restos romanos que databan del siglo IV en las inmediaciones del campus universitario de Fuentenueva. Dichos incidentes supusieron nuevas dilaciones en los plazos de finalización de las obras. A pesar de que la Junta había anunciado que los trenes comenzarían a realizar pruebas entre Albolote y Maracena, el embrionario estado de la construcción de la vía y catenaria en gran parte del trazado hizo inviable la promesa.

El desarrollo del proyecto tuvo un notable impulso durante el año 2013, en el cual se aceleraron las actuaciones y se realizaron avances notables en todos los tramos: se ejecutaron tareas de urbanización, se acometió la implantación de la vía en la mayor parte del trazado y se completó el túnel subterráneo de Camino de Ronda.

Para la primavera de 2014, las vías estaban completamente construidas a excepción de un tramo de 300 metros en los que el trazado de la línea transcurría por la Estación de Ferrocarril de Granada. Al ser los terrenos de la estación propiedad de Adif, se requería de la autorización del ente estatal para que las maquinarias de Metro de Granada pudiesen entrar a ejecutar las obras. Dicha autorización, a pesar de que ya se había pactado cuando se definió el proyecto, se dilató durante meses, lo cual provocó acusaciones cruzadas entre el gobierno andaluz y el central por la responsabilidad de los retrasos. Por aquel entonces, la Junta anunciaba su intención de inaugurar el metro el siguiente año a pesar de la imposibilidad de finalizar sus obras. Según sus planes, para el primer semestre de 2015 la línea comenzaría a entrar en servicio de forma parcial, recorriendo solo el tramo de Albolote hasta Caleta, ya que más allá de esta parada se encontraba la estación de ferrocarril en las que la vía seguía sin poderse ejecutar.

A principios de 2015 la Unión Europea declaró el metro de Granada como «Gran Proyecto de la UE», lo cual supuso para el proyecto una subvención adicional de 262 millones de euros. Las obras se acercaban a su finalización, procediendo a instalar elementos mecánicos, iluminación, ascensores y otros elementos urbanos. Durante la primavera de este año, Metro de Granada organizó una jornada de puertas abiertas en la Estación de Alcázar Genil, con el fin de que los ciudadanos pudiesen apreciar el trabajo que se había realizado en dicha estación una vez finalizada. El proyecto, que corrió a cargo del arquitecto Antonio Jiménez Torrecillas, integra los restos arqueológicos en una bóveda que corona el vestíbulo de la estación y a la que se puede acceder desde su interior. Su diseño, de líneas suaves y elementos en acero y cristal, sirvió para definir las líneas arquitectónicas generales del resto de estaciones.

El desbloqueo de las obras en la estación de ferrocarril no llegó hasta agosto de 2015. Adif finalmente otorgó los permisos necesarios a Metro de Granada para que pudiese realizar las obras en sus terrenos. Una vez conocida esta noticia, dirigentes del gobierno andaluz desecharon la posibilidad de que el metro entrase en servicio parcialmente, reservando la apertura para cuando pudiese realizarse el recorrido completo.17

Tras el desbloqueo, se procedió a reanudar las obras de construcción de la parada denominada Estación Ferrocarril, que culminaron un año más tarde. El 8 de junio de 2016 se llevó a cabo la última soldadura de la vía, en una ceremonia a la que acudieron diversas personalidades políticas del gobierno andaluz y el ayuntamiento. Así, tras más de diez años quedaban unidos de forma definitiva los 16 kilómetros que constituyen el trazado de la línea del metro de Granada. La Junta de Andalucía fijó entonces el mes de diciembre de 2016 como fecha de la inauguración, retrasándose con posterioridad a marzo de 2017. En verano de 2017 la fecha de inauguración quedó sin fijar, puesto que se supeditó su apertura a la consecución de unas normas de calidad que se tratan de conseguir mediante las pruebas de circulación que se realizan desde el mes de marzo y que terminarán con la entrada en funcionamiento del servicio el jueves 21 de septiembre de 2017 a las 12:00.

Pruebas de circulación e inauguración

Entrada de la Estación Alcázar Genil del Metro de Granada

Tras la conclusión de las obras del trazado y a falta de que concluyesen algunas actuaciones menores, en verano de 2016 dieron comienzo las primeras pruebas en superficie del metro de Granada. Durante el año se organizaron varias jornadas informativas de puertas abiertas, mostrando el interior de las unidades ferroviarias a los ciudadanos y el interior de las estaciones.

Paralelamente, el gobierno andaluz agilizó los trámites para la puesta en marcha de la explotación comercial del servicio. Contradiciendo el criterio que había mantenido hasta ese momento, la Junta de Andalucía renunció a la entrada de inversores privados en el proyecto, apostando por un servicio totalmente público. Se procedió a la liquidación de la sociedad Metro de Granada S.A., traspasando la titularidad de la infraestructura a la Agencia de Obra Pública de la Junta de Andalucía.

Por otra parte, se decidió que fuese un operador externo el que hiciese la explotación comercial del servicio. En agosto de 2016 se convocó un concurso público para operar Metro de Granada al que se presentaron 20 empresas candidatas. Finalmente, el contrato fue resuelto el 19 de octubre de 2016 a favor de la candidatura «Avanza Metro de Granada», compuesta por el Grupo Avanza y Corporación Española de Transportes.

El 9 de noviembre de 2016 la Junta de Andalucía anunció un nuevo retraso en la fecha de inauguración, fijándola esta vez para marzo de 2017. ​El Consejero de Fomento del gobierno andaluz lo justificó por no poder ejecutar a tiempo las pruebas en superficie como consecuencia de las obras que venía realizando Adif en la estación de ferrocarriles de la ciudad, aunque el operador ferroviario emitió un comunicado el mismo día negando que dichas obras afectasen de ninguna manera al funcionamiento del metro.

El metro prosiguió con sus pruebas de simulación de servicio comercial sin pasajeros. Por aquel entonces, el gobierno andaluz concretaba como fecha de apertura el 31 de mayo de 2017. Sin embargo, se produjo un nuevo incumplimiento: El 26 de mayo el Consejero de Fomento retrasaba la apertura para mediados de julio, justificándose en las numerosas incidencias de ocupación de vía que estaba sufriendo el ferrocarril durante sus pruebas y que impedían que alcanzara una velocidad comercial aceptable. A pesar de ello, el nuevo plazo también fue incumplido, justificándose una vez más en las dificultades e incidencias encontradas durante las pruebas.

La Junta de Andalucía confirmó que el metro definitivamente abriría en servicio comercial completo (y no parcial hasta completarlo paulatinamente como se había planificado en principio) sin esta vez dar una fecha concreta, sino que se decidió a esperar a que las pruebas arrojaran una eficiencia superior al 95%.

El lunes 18 de septiembre de 2017, el consejero de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía compareció ante la prensa para anunciar la puesta en marcha del servicio con pasajeros para tres días después. El jueves, 21 de septiembre a las 12 de la mañana el metro de Granada quedó finalmente inaugurado en una acto especial al que acudieron responsables de todas las administraciones involucradas. Durante su primer día de servicio el metropolitano tuvo una buena acogida con 23.500 usuarios.

La datos positivos en cuanto a afluencia se consolidaron en los meses siguientes a su puesta en funcionamiento al alcanzar los 1,5 millones de pasajeros en noviembre de 2017, dos meses después de su inauguración.

Fuente: Wikipedia